A aquel que cada vez que me mira me transmite todo su cariño,
que está junto a mí cuando tengo pena,
que me alegra con sus juegos,
que sabe comprenderme cuando más lo necesito,
que jamás me deja sola,
cuyo cariño es fiel e incondicional,
que me protege y que me quiere...
A aquel, todo mi cariño hasta sus últimos días...
Mi amigo fiel y peludo, Domingo.
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1 comentario:
Estaba por escribir en tu entrada más reciente, porque me encantó, como todo lo referente a ti y a tus escritos, pero cabe destacar la fidelidad de Domingo.
Muchos saludos para ti, me alegra leer y constatar que sigues escribiendo.
Un abrazo.
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